viernes, 8 de marzo de 2013

Y entonces estaban ellas de Elisabet Prudant Soto, pronto en Ceibo Ediciones




“Y entonces estaban ellas” es el testimonio de un grupo de mujeres heroicas que desde los primeros días de la matanza desatada en Chile a partir del 11 de septiembre de 1973 ESTUVIERON AHÍ. Estar ahí, expresión símbolo de que se hicieron cosas, de que se podía contar con ellas. Un sueño se rompió aquel ya lejano día martes, transformándose en la peor de las pesadillas, y estas mujeres, que habían logrado derrotar al miedo, estuvieron ahí por mucho tiempo, diecisiete años, y las que siguen vivas, todavía están ahí.
Un país que olvida vuelve a repetir su historia señala el epígrafe del libro y debido a esa razón nuestras autoras se han propuesto, a través de los años que corren tras la derrota de la dictadura, no dejar que Chile olvide. Y en estas páginas las tenemos recordando sus angustias ante la persecución, los allanamientos, tanta muerte, pero también entregándole al mundo, con alegre orgullo, una cuenta de todo lo que realizaron: conseguir alimentos y ropas para las familias más desprotegidas por la muerte, la desaparición o el exilio de sus miembros; lanzar panfletos explosivos en las calles de Santiago; editar y repartir entre la gente incisivos folletos como “La Hojita” y “Remolino”; arrojarles cabezas de pescado a esos corruptos jueces que rehusaban otorgar recursos de amparo a los detenidos; representar en casas vecinales breves obras de teatro que reflejaran aspectos de la situación chilena; cambiar el nombre de la calle 11 de septiembre por el de Nueva Providencia en operaciones relámpago; rendir homenaje a los generales democráticos asesinados por la dictadura; y otras acciones. Cumpliendo un destino, construyendo una gesta, ellas estuvieron ahí, bravas, seguras, haciendo estas cosas que ahora nos cuentan con el propósito de que nada se olvide.
Poli Délano












jueves, 17 de enero de 2013

La borrasca (entre la espada y la biblia) de Romualdo Retamal Maureira


En memoria de Romualdo Retamal
Por Ernesto Carmona* / 17-01-2013

Ceibo Ediciones y la Sociedad de Escritores de Chile (SECH) lanzaron anoche la novela póstuma “La Borrasca (entre la espada y la biblia)”, del autor chileno Romualdo Retamal Maureira, periodista, master en literatura y director de documentales, fallecido en julio de 2012 en Canadá, hasta donde llegó a vivir el exilio en 1974, aventado por la dictadura militar chilena.

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“Su nombre era sinónimo de solidaridad y actividad permanente en cuanto evento cultural y artístico se desarrollara allá contra la dictadura de Pinochet y otras sabandijas de diversos países de nuestro continente”, dijo Dauno Tótoro, director de la casa editorial, quien también residió en Québec, la provincia francófona de Canadá.

En la presentación del libro también hablaron los periodistas Ernesto Carmona, José Luis Córdova y Javier García, quienes analizaron su obra y describieron su experiencia como amigos y compañeros de trabajo de Retamal en Canal 13 TV UC en la época de Salvador Allende. También estuvieron presentes su esposa, hijas, y otros miembros de su familia como su hermano Miguel.

Master en literatura en la Universidad de Laval, Retamal también fue académico y responsable del departamento audiovisual de esa casa de estudios. Hasta el golpe militar de 1973 en Chile se desempeñó como productor en la Corporación de TV de la Universidad Católica, pero completo su formación y desarrollo profesional como periodista y director de documentales para televisión en Québec, donde realizó “El folclore en el país de los incas”, “Nicaragua sandinista” y “Salut Québec”. Como narrador dejó tres novelas aún inéditas: “Memorias de un jaguar”, “Efectos colaterales” y “Los fotogramas”, además de sus cuentos “La risa”, “La maratón”, “El proceso interior” y “Un sudaca en Nuyor”. Romualdo falleció en Canadá en 2012.

El profesor canadiense Louis Jolicoeur, en un coloquio sobre literatura, lo describió como “un hombre visionario y atento a los avatares de la injusticia”, recordó Tótoro. También citó a Luis Thénon, doctor en literatura de la Universidad Laval, quien destacó su “profunda cultura, su seriedad intelectual y su compromiso con el ser humano.

Romualdo en Canal 13
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Por mi parte, conocí a Romualdo cuando trabajábamos juntos en la llamada entonces Corporación de Televisión de la Universidad Católica, en el Canal 13 de la calle Lira, que ahora tiene sede en otra parte y pertenece en 2/3 a la familia Luksic, la más rica de este país gracias al cobre que explota prácticamente gratis, como casi todas las corporaciones privadas nacionales y transnacionales dedicadas a la extracción minera y explotación de recursos naturales “de todos los chilenos”.

En esos años pioneros, cuando la televisión era una actividad exclusiva de las casas de estudio tradicionales –universidades de Chile y Católica (UC)-, el canal 13 funcionaba pegado físicamente a la UC cuando ésta fue tomada por los estudiantes en 1967, en apoyo a sus demandas de reforma universitaria. A diario podía verse un letrero gigantesco y saludable con la célebre frase “Chileno: ¡El Mercurio miente!”, instalado en la fachada del edificio. Ayer como hoy, el diario de Agustín Edwards distorsionaba las reivindicaciones de los estudiantes.

Con Romualdo viajamos a Río de Janeiro, donde nos tocó vivir el calor del Carnaval de 1969. También estuvimos en San Paulo y Montevideo. Un año más tarde, por razones de trabajo nos encontrábamos en Quito, Ecuador, haciendo un programa de televisión cuando se realizaron las elecciones que ganó Salvador Allende, el 4 de septiembre de 1970. Nos enteramos de los resultados en la noche gracias a un radioaficionado.

No recuerdo los detalles de cómo y por qué, pero a instancias de Romualdo y otras personas las autoridades del Canal y de la Universidad aceptaron montar un espectáculo público en la esquina de Lira y Alameda, en cierto modo para festejar el tránsito a la nueva etapa que prometía al país el significado profundo de la elección de Allende. Ese show con artistas y cantantes de otros países, que tuvo a Romualdo como uno de sus productores principales, fue una fiesta al aire libre transmitida en vivo por la estación.

Romualdo tenía un temperamento alegre y bastante irónico en las circunstancias difíciles de hacer televisión con poco presupuesto, en un mundo muy distinto al que vive hoy el canal de Luksic. Siempre que le preguntaban si estaba resuelto algo candente respondía “¡Todo bajo control!, querido”, imitando dichos que introdujeron los amigos argentinos que laboraban con nosotros, como el guionista Néstor Castagno, también fallecido. Trabajo mucho con el director brasileño Herval Rossano, quien llegó aventado por 5 años tras el golpe militar promovido por Estados Unidos contra Joao Goulart en 1964. Rossano dirigió después en su país la primera versión de la célebre “Esclava Isaura” en la red O Globo, 1976.

Las casas de la primera cuadra de calle Lira con Alameda fueron arrendadas casi todas para el funcionamiento de las oficinas del canal. Un antiguo gimnasio se convirtió en el principal estudio para los programas en vivo, o grabados, con público que producían Romualdo y otros, mientras la ingeniería y la técnica de la transmisión se efectuaban en el último piso de la casa central de la UC, hasta donde había que llegar por escaleras. Romualdo tomó parte en el nacimiento de esa televisión universitaria chilena y recuerdo que los trabajadores y el sindicato cuestionamos la transmisión de la serie “Misión Imposible” por su apología de la CIA.

En ese ambiente, con unos 27 años en el cuerpo, y al calor del proceso que estaba ocurriendo en Chile, todos nos politizamos, de una u otra forma, incluidos los adversarios ideológicos. En 1971 me fui a trabajar al Canal 9 de la Universidad de Chile, que estuvo tomado por los trabajadores hasta el sábado 8 que antecedió al fatídico martes 11 de septiembre de 1973. Al alejarme físicamente de la calle Lira, los encuentros con Romualdo fueron más esporádicos. Cada uno estaba ocupado en lo suyo, además del trabajo cotidiano entregando el “tiempo libre” a la militancia política, mientras cada día ocurrían cosas crecientemente peligrosas que empezaron a dibujar el rostro más oscuro del fascismo.

Como a su amigo Rossano, a Romualdo también lo aventó el golpe. Terminó su formación académica, hizo su carrera y completó su desarrollo profesional como escritor, periodista y documentalista en Canadá, donde no perdió el tiempo y se dedicó a estudiar y trabajar. Después del golpe militar, tras vivir 1974 en Buenos Aires, me re-encontré con Romualdo por correspondencia varios años más tarde, cuando él ya estaba en Canadá y con mi familia vivíamos en Caracas. A finales de la década del 70, el género epistolar era la única forma de conectarse, pues el teléfono era demasiado oneroso y aún no se soñaba con algo parecido a Internet. Pero entre carta y carta podían pasar meses, y años, hasta que le perdí la pista y sólo volví a verlo en persona aquí en Santiago al comienzo de este siglo. En cierto modo, nos distanció el golpe de hace 40 años cuando apenas cumplíamos los 30.

En sus viajes a Santiago me conversó sobre sus realizaciones y proyectos personales, me habló de sus ideas para guiones de películas y su plan de realizar en Cuba “el documental” sobre Silvio Rodríguez, una obra de envergadura que lo llevaría prácticamente a vivir con el cantante. En su desarrollo intelectual llegó a cultivar la vena del analista político, desarrollo una visión crítica de “la otra historia” del imperio estadounidense y su doctrina territorial expansiva del “destino manifiesto”, que achicó a México con la misma raíz fundamentalista, seudo religiosa, de quienes se auto proclaman “pueblo elegido” para dejar cada vez con menos territorio a Palestina.

Y para vaciar sus inquietudes intelectuales y políticas, Romualdo fundó su propio portal, Palimpsesto -que continúa presente en Internet- y me condujo a averiguar el significado de ese término de origen griego que significa raspar el pergamino para volver a re-escribirlo, una tarea como la de Sísifo, pero no inútil y sin esperanza, sino todo lo contrario, porque la lucha de las ideas nunca acaba y a menudo reciclamos archivos, raspamos viejos discos duros, salvamos pentdrives y otros artilugios que son nuestros pergaminos contemporáneos.

Empero, a ambos nos faltó tiempo para seguir conversando y terminar muchas charlas y proyectos inconclusos acordados en sus viajes frecuentes a Santiago, hasta donde nunca regresó a vivir definitivamente. Su novela “La borrasca” es el castigo a los culpables de crímenes que muchos anhelamos y luchamos para lograrlo. Pero por desgracia Romualdo emprendió prematuramente ese viaje que a todos nos espera pero pocos lo desean. Puso fin a su vida en Québec en julio de 1972.

* Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Asesinato en el Estado Mayor, de Jorge Molina Sanhueza




I.S.B.N.: 978-956-9071-23-2
378 páginas
Asesinato en el Estado Mayor, primera novela del periodista Jorge Molina Sanhueza, nos enfrenta a las más oscuras sombras de nuestra historia reciente. Entreverada entre la verosimilitud periodística y una afiebrada narrativa, aborda las vicisitudes del reportero Iraki Santoña, quien descubre el crimen de un ex agente del Servicio Secreto del Ejército, que a su vez era una de sus fuentes de información. A través de las páginas –que se leen con el ritmo con que se aborda una crónica noticiosa– es a la vez que relato, un despliegue de métodos del periodismo de investigación. En esta novela confluyen todos y todo: desde la conspiración militar para el tráfico de armas, pasando por el asesinato, las trabas típicas de la censura y el poder, la gélida reserva de los miembros del espionaje y de oficiales ligados a las violaciones de derechos humanos. En esta ópera prima, se transita desde el temor a la risa; de la lujuria a la sorpresa de un final inesperado.
Jorge Molina Sanhueza es periodista del diario The Clinic y ha dedicado su carrera profesional a investigar casos judiciales, violaciones de derechos humanos ocurridas en la dictadura de Pinochet, corrupción, crimen organizado, espionaje y servicios de inteligencia. Comenzó en el periodismo escrito a fines de 1996 en el diario La Época, pasando por El Metropolitano, La Segunda, La Nación, y como pionero en la prensa digital en el El Mostrador; ha escrito en las revistas Qué Pasa, Ercilla, Mira Magazine de Estados Unidos, colaborador de www.lavadodinero.com en temas de blanqueo de capitales y como corresponsal acreditado en Naciones Unidas. Sus artículos han sido reproducidos por el New York Times, Washington Post, El País de España, Clarín de Argentina, entre muchos otros. Anteriormente publicó dos libros de investigación periodística: A la Caza de un Espía, historia de un agente del servicio secreto y sus operaciones en Argentina y Uruguay (2007) y Crimen Imperfecto, la historia del químico de la DINA Eugenio Berríos y la muerte de Eduardo Frei Montalva (2002). Ésta es su primera novela donde fusiona sus experiencias con la oscuridad del crimen y los soldados del silencio.

La secreta obscenidad de la historia de Chile contemporáneo, de Luis Corvalán Marquez



I.S.B.N.: 978-956-9071-25-6
El 18 de diciembre de 1975, el senador norteamericano Frank Church dio a la luz pública un documento que para los chilenos tiene la mayor significación. En él se expusieron los resultados de las investigaciones que llevara a cabo una comisión del Senado de los EE.UU. sobre las actividades clandestinas que durante diez años el gobierno de ese país realizara en Chile. El documento recibió el título de Acciones encubiertas en Chile, 1963-1973. Sin embargo, es más conocido por el nombre de Informe Church. 
Años después, en febrero de 1999, con posterioridad a la detención del general Pinochet en Londres, el tema se vio reavivado en los EE.UU. Fue así como el Senado de ese país aprobó una enmienda a través de la cual se exigía al gobierno norteamericano que presentara un informe escrito sobre las operaciones encubiertas que llevara a cabo la CIA en Chile. Como resultados de ello se desclasificaron cerca de tres mil documentos secretos de distintas agencias norteamericanas.
El Informe Church y los documentos norteamericanos desclasificados muestran una realidad sorprendente, sobre todo cuando ponen en evidencia el carácter integral que la intervención de los EE.UU. tuvo en Chile.
Luis Corvalán Marquez, es profesor; Magíster Artium en Historia con mención en Historia de Chile por la Universidad de Santiago, y Doctor en Estudios Americanos con mención en Pensamiento y Cultura en el Instituto de Estudios Avanzados de la USACh.
Es académico en el Instituto de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad de Valparaíso. También imparte docencia en el Departamento de Historia de la USACh. Se ha orientado al estudio de la historia política y de las ideas de Chile contemporáneo y a la historia de las ideas en Latinoamérica. Ha participado en Congresos, dirigido investigaciones y tesis de titulación sobre estas materias y ha publicado sobre las mismas en diversas revistas especializadas.
Es autor de los siguientes libros: Los partidos políticos y el golpe del 11 de septiembre. Contribución al estudio del contexto histórico. Universidad Bolivariana, 2004. [CESOC, 2000]; Del anticapitalismo al neoliberalismo en Chile. Izquierda, centro y derecha en la lucha por los proyectos globales. 1950-2000. Ed. Sudamericana, 2002; Nacionalismo y autoritarismo durante el siglo XX en Chile. Los orígenes, 1903-1931. Ediciones de la Universidad  Católica Silva Henríquez, 2009; Manuel Rodríguez, más allá del mito. Editorial de la USACH, 2009 y de Centenario y Bicentenario: los textos críticos. Ed. Universidad de Santiago, 2012.

Biobío Rebelde de Ralqui a Ralco de Cristián Opaso



Calugas Correspondencias de una joven presa política en dictadura, de Gabriela Richards





I.S.B.N.: 978-956-9071-21-8
En este libro encontramos a la Gabi de los 20 años. La que decidió ir a almorzar un 24 de junio de 1987 a casa de sus padres en La Reina, con su pololo, a pesar de las advertencias, momento elegido por los organismos de seguridad para caer en multitud sobre esa supuesta escuela de guerrilleros. Y esa Gabi quedó profundamente prisionera,  solo con el recuerdo de su Negro en la mente y en sus manos y con la esquiva posibilidad de escribirle y de leerlo ininterrumpidamente… Él también estaba preso, en otra cárcel, a solo algunas cuadras de distancia. Esa Gabi es la que ahora se nos entrega.
“20 de noviembre, 1987. Hola, mi amor, ¿cómo le va hoy, ayer, mañana, ese que no llega nunca? Se acaba noviembre y tú ahí sin hacer nada para que el año no se acabe. No, en realidad es mejor que el tiempo pase rápido… Tiempo maldito. ¿Sabes, Negro?, vamos a tener que vivir hasta los 100 años para recuperarnos de la cana. Aquí, cada día es igual al otro. Son cosas muy extraordinarias las que producen pequeños cambios y por eso hay que pelear duro, para no estancarse. Pero en todo esto estás tú, mi Negrito, mi gran refugio. Estoy escondida en ti muchas veces en el día y por muchos motivos distintos. No sólo me sirves para escaparme de las malas ondas, también cuando estoy  pasándolo bien, cuando nos cagamos de la risa, cuándo estoy haciendo los regalos de pascua o haciendo los turnos”.
Cartas de Gabi es un epistolario que nos transporta a otros tiempos, quizás más o tan duros como los actuales. Es la correspondencia de una joven chilena encerrada en las cárceles de la dictadura durante tres años. Son cartas de amor a su pareja, a su familia. Son cartas que además retratan lo que era el Chile de fines de los 80, desde una perspectiva muy específica. La de un encierro en el que se sobrevive gracias al amor y a la esperanza en que siempre habrá una nueva oportunidad.
María Gabriela Richards Zepeda (Santiago, 1966) La primera de tres hijas del matrimonio ovallino Richards Zepeda. Se educó en los colegios Latinoamericano, Escuela Nº 80 de Niñas y en el Francisco de Miranda. Estudió diseño en el Instituto Profesional de Santiago, Historia en la Universidad Católica y Paisajismo en la Universidad Central. Desde el 24 de junio de 1987 hasta el 11 de abril de 1990, fue prisionera política en las cárceles santiaguinas de San Miguel  –que contaba con una pequeña sección para reclusas– y en la de calle Santo Domingo con Amunátegui. Es madre de Mariela “Canela” Campos, fruto del amor con el Negro y de una falla de vigilancia durante una de las escasas visitas inter carcelarias para parejas prisioneras. El Negro se fugó poco después desde la Cárcel Pública, abandonó el país y terminó su relación con Gabi. Comenzados sus cuarenta y viviendo en Bélgica, tuvo a su segundo hijo, Antu, junto a su actual marido belga. Trabajó en el Parque Pumalín y en las Municipalidades de Lo Espejo y de Puerto Varas. Este es su primer libro.

ENCO Travesías a Vapor, de Gabriela Salgueiro


Un Barco a vapor varado. Una historia olvidada y un gato mensajero que invita a Tito a navegar por los sueños y la memoria. Unas vacaciones que se convierten en película y una película que se convierte en el libro que tienes en tus manos, como si sostuvieras el timón de tu propio barco.

Gabriela Salgueiro es chilena, Licenciada en Diseño, Universidad de Valparaíso 2009. Obitiene el “Premio especial del Jurado” 6º Festival Internación de Animación FIDA 2010 con la animación “Tito y las aventuras del vapor Enco”. En 2010 participa en el taller de animación “Creando animaciones con el arte de los niños” dictado por el académico Jean-Luc Slock, de Valonia-Bruselas, Bélgica, además en el Workshop y Talleres del II Encuentro Internacional de Economía Creativa, Valparaíso 2010. Ha diseñado de personajes y fondos para la Serie Animada Infantil “Cuentos con raíces”, Proyecto CNTV 2010.


Mariposas Plateadas, de Isa Vazú




I.S.B.N.: 978-956-9071-22-5
Mariposas Plateadas es un libro que mezcla Relatos autobiográficos de infancia de artistas chilenos de distintas disciplinas de las artes, Nemesio Antúnez, Claudio Arrau, María Luisa Bombal, Marta Brunet, Francisco Coloane, Marta Colvin, Vicente Huidobro, Roberto Matta, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Violeta Parra, Marcela Paz, Jorge Teillier, Teresa Wilms Montt y Yosilopa a catorce niñas y niños que nacieron en esta tierra legándonos su obra y Yosilopa, la bella y pequeña Selk’nam que Martín Gusinde fotografió junto a sus padres. Algunos relatos nacieron como respuestas, otros como cartas, otros son partes de la obra de estos autores, acercándonos al artista en sus momentos inspirados, nostálgicos, tristes o gozosos. Son hilos de una vida querida, palabras que trenzan sus vuelos, como las mariposas plateadas que, a veces, cruzan la cordillera volando.
Isabel Valenzuela, nace en Santiago de Chile.  Es periodista, con estudios en Filosofía y Comunicación Audiovisual. Ha trabajado como productora y en investigación de diversos proyectos de cine y TV, documentales y cine animación. Participó en la Franja del NO (1987). Productora Presidencia de la República, gobierno Michelle Bachelet (2006-2010). Creadora programas radiales y de “Poesía un Juego”.




domingo, 23 de diciembre de 2012

Diez mejores libros de 2012, según Julio Ortega, entre ellos WEICHAN

Héctor Llaitul y Jorge Arrate. Weichan, conversaciones con un weychafe en la prisión política. Santiago de Chile: CEIBO Ediciones


Sobrecogedor testimonio, denuncia y alegato de la extraordinaria saga de la etnia  Mapuche, uno de los últimos pueblos originales que han sobrevivido, en el sur de Chile, la colonización europea y la dominación del estado nacional. Jorge Arrate (Chile, 1941), dirigente socialista bien conocido por la calidad de sus tareas, retoma la palabra en diálogo con el dirigente mapuche Héctor Llaitul para entender él mismo, del lado del lector, la biografía de la protesta, que este dirigente encarna y sus largos años de prisión denuncian. Weichan  (Guerrear) es un testimonio exploratorio que declina la mediación de la grabadora y se basa en las notas del entrevistador, en la documentación mapuche y el proceso judicial. Rehúsa, por lo mismo, la autoridad etnológica pero también la instrumentación de la crónica, que hoy se alimenta de sí misma y eventualiza todo lo que toca. Logra, así, un protocolo de representación más digno del sujeto, y más sobrio: no sustituye al hablante, no lo vuelve a colonizar. Hoy que casi todos los medios de comunicación han renunciado a darle la palabra a los vencidos, este libro ensaya un modo inquietante de asomarse al abismo que rodea a la irracionalidad ideológica de este siglo.





JULIO ORTEGA Perú, 1942. Después de estudiar Literatura en la Universidad Católica, en Lima, y publicar su primer libro de crítica, La contemplación y la fiesta (1968), dedicado al "boom" de la novela latinoamericana, emigró a Estados Unidos invitado como profesor visitante por las Universidades de Pittsburgh y Yale. Vivió en Barcelona (1971-73) como traductor y editor. Volvió de profesor a la Universidad de Texas, Austin, donde en 1978 fue nombrado catedrático de literatura latinoamericana. Lo fue también en la Universidad de Brandeis y desde 1989 lo es en la Universidad de Brown, donde ha sido director del Departamento de Estudios Hispánico y actualmente es director del Proyecto Transatlántico. Ha sido profesor visitante en Harvard, NYU, Granada y Las Palmas, y ocupó la cátedra Simón Bolívar de la Universidad de Cambridge. Es miembro de las academias de la lengua de Perú, Venezuela, Puerto Rico y Nicaragua. Ha recibido la condecoración Andrés Bello del gobierno de Venezuela en 1998 y es doctor honorario por las universidades del Santa y Los Angeles, Perú, y la Universidad Americana de Nicaragua. Consejero de las cátedras Julio Cortázar (Guadajara, México), Alfonso Reyes (TEC, Monterrey), Roberto Bolaño (Universidad Diego Portales, Chile) y Jesús de Polanco (Universidad Autónoma de Madrid/Fundación Santillana). Dirije las series Aula Atlántica en el Fondo de Cultura Económica, EntreMares en la Editorial Veracruzana, y Nuevos Hispanismos en Iberoamericana-Vervuert. Ha obtenido los premios Rulfo de cuento (París), Bizoc de novela breve (Mallorca), Casa de América de ensayo (Madrid) y el COPE de cuento (Lima).De su crítica ha dicho Octavio Paz: "Ortega practica el mejor rigor crítico: el rigor generoso."

lunes, 26 de noviembre de 2012

WEICHAN, de Hector Llaitul y Jorge Arrate / Ceibo Ediciones





Weichan, conversaciones con un weychafe en la prisión política es el resultado de numerosos viajes de Jorge Arrate a la cárcel de Angol para encontrarse con Héctor Llaitul y otros mapuches encerrados en los presidios chilenos; surge de decenas de horas de conversaciones entre mundos diversos.
“Recorrí el sur, milité, hice campaña, y vi el pueblo mapuche, pero ahora entiendo que lo que vi no lo comprendí”. Esa fue la forma en que se presentó don Jorge Arrate. Nos dijo que “ver no es suficiente para entender”. Creo que este libro no va a resolver inmediatamente esta cuestión, pero es un puntapié inicial. Los medios de comunicación no nos dan tribuna, porque están al servicio del poder que enfrentamos. Pensamos que hacer este libro nos permitirá tener un espacio para decir algunas cosas en relación a nuestra situación, a nuestras esperanzas, a los trasfondos de nuestra lucha. No soy un terrorista, como dice el Estado chileno; no soy la representación del terrorista étnico que buscan, soy un dirigente mapuche, parte de un pueblo. Esperamos que la gente que tome en sus manos este libro no lo haga intentando “comprender”, sino que le sirva para reflexionar, para debatir.
Héctor Llaitul Carrillanca
(Cárcel de Angol)


No soy historiador, ni antropólogo, ni sociólogo, ni jurista especializado en derechos humanos. Carezco de una condición académica que respalde una tesis sobre la materia. Desde mi personal punto de vista, estas páginas aspiran a ser, sin un falso afán de modestia, un aporte para dar más visibilidad a la causa mapuche que, sistemáticamente, se oculta o se deforma. La voz principal que emerge de estas páginas, en primera persona, es la del dirigente mapuche que más veces ha estado encarcelado, que ha sido condenado a la más alta pena aplicada hasta ahora por la justicia chilena a un luchador por los derechos de su pueblo y que ha sumado cerca de ocho meses de huelga de hambre efectiva en cuarenta y tres años de vida.
Jorge Arrate

viernes, 19 de octubre de 2012

Colección Réplicas / Roberto Cabrera




Colección RÉPLICA, una provocación al debate
En “A hiena sin presa se le caen los dientes”, primer título de la Colección Réplica de Ceibo Ediciones, el autor reflexiona de modo contemporáneo y provocador acerca de la relación entre energía, conciencia, poder y política. Una osada propuesta de recombinación de las fuerzas que priman en las relaciones entre sujetos, tanto individuales como sociales. 
El autor invita a una lectura de sensaciones, pulsos y corazonadas que surgen en los momentos menos esperados, cuando nos permitimos entrecruzar ideas y conceptos aparentemente irreconciliables.
“Todo es energía, por lo tanto puede ser transformado a voluntad”.
La conciencia de sometimiento –ilusión fomentada por el propio sistema– también es una energía moldeable”.
“El poder lo otorgamos nosotros, por lo tanto podemos recuperarlo cuando así lo decidamos, en el momento en que superemos la conciencia de sometimiento”.
“Una vez recuperado el poder, estarán dadas las condiciones de plantear un nuevo trato social, propio e inclusivo. Un nuevo juego en que la lucha no consista en derribar a nadie que crea estar por encima nuestro, sino en volcar nuestras energías para levantarnos a nosotros mismos, reconquistando nuestra fuerza y energía creadoras”.

Roberto Cabrera Olea (Santiago, 17 de abril de 1975). Cursó sus estudios en el Liceo José Victorino Lastarria. Estudió Diseño Gráfico en la Universidad de Arte y Ciencias Sociales (ARCIS), y es egresado del Magíster en Ciencias Sociales de esa misma casa de estudios. Ha publicado A ojos cerrados, cretástasis del ser humano en imagen (2001) en la Revista de Filosofía A Parte Rei (España) y Criticarte (México). Ser Imagen (2005), autoedición. Magusk, el ser humano creador en conexión con la fuente original (2008), autoedición. Además de los documentos disponibles en la web, Automaestría y Tratado fundamental sobre manejo energético y creación para la vida cotidianaEs maestro de reiki e instructor de meditación. Colaborador del suplemento Vida Actual de El Mercurio. El 14 de julio de 2012 nació su hija, Violeta, a quien va dedicado este número de Réplica.



Colección Réplicas / Claudio Gutiérrez




La conciencia de la injusticia y la desigualdad social ha vuelto a ponerse en el centro de la discusión política en Chile. Los estudiantes, los jóvenes la expresan a través de su experiencia social diaria: la educación. Denuncian la discriminación, la segregación, la desigualdad. Una segregación educacional que refleja la segregación social. Y exigen cambios en la educación y en la sociedad.  
Este libro presenta un recorrido por los principales conflictos educacionales a lo largo de nuestra historia. Muestra cómo la historia de la educación en Chile puede entenderse como un campo de disputa entre quienes desean eliminar la segregación social y quienes desean reproducirla. Una lucha entre quienes desean que toda la población tenga iguales oportunidades de acceder a una educación y una vida digna, y aquellos que maniobran por mantener una sociedad segregada con una población ignorante para así mantener sus privilegios y su poder.

Claudio Gutiérrez es profesor de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. Es Ph.D en Ciencias de la Computación, Magíster en Lógica Matemática y Magíster en Historia. Se ha especializado en el de manejo de información y conocimiento abierto en la Web, área en que ha publicado mas de 50 artículos técnicos y obtenido diversos reconocimientos. 
Investiga también en Historia de la Ciencia y la Tecnología en Chile y sus relaciones con la educación, temas sobre los que ha publicado diversos trabajos en revistas chilenas e internacionales.
Cursó sus estudios de pregrado en la Universidad de Chile, donde fue dirigente estudiantil en los años 80 durante las luchas contra la institucionalización universitaria de la dictadura. Por ello, fue relegado dos veces, a Chaulinec en el sur y a Toconao en el norte.

viernes, 5 de octubre de 2012

“Asociación Ilícita, los archivos secretos de la dictadura”, de los periodistas Mauricio Weibel y Carlos Dorat / Ceibo Ediciones





Las historias ocultas en los archivos que se develan en este libro confirman que los cuerpos represivos chilenos siempre actuaron desde el corazón de la institucionalidad durante la dictadura militar que asoló el país entre 1973 y 1990. Los sucesivos jefes de la policía secreta actuaron en muchas operaciones de común acuerdo con ministros y otras autoridades superiores, tanto militares como civiles.
Equipos represivos y ministerios intercambiaron estrategias, detalles, sugerencias y análisis. Todo quedó foliado y membreteado, pues la DINA y luego la CNI, fueron organizaciones centrales de la acción política de la dictadura, incluida su diplomacia, como demuestran los documentos. 
Se demuestra aquí que los actos represivos no fueron excesos de unos pocos desquiciados, sino una acción concertada metódicamente desde el Estado, incluso con grupos de trabajo interministeriales, con destrucciones de archivos que –increíblemente– quedan sistemáticamente registradas. Una verdadera asociación ilícita.
El material es enorme y amerita escrituras infinitas. Es, de hecho, una biblioteca borgeana del horror y la intolerancia que incluye detallados informes sociológicos sobre el traspaso del poder y el advenimiento de la democracia, hablando sin tapujos de “tutelaje militar” y “principio de autoridad” ante los civiles.
Estos textos, finalmente, desnudan todo el horror que civiles y uniformados desplegaron para aniquilar a sus compatriotas y toda la fortaleza que los luchadores sociales tuvieron para perseverar en sus sueños.
Simplemente, los archivos secretos de la dictadura.