viernes, 8 de marzo de 2013

Y entonces estaban ellas de Elisabet Prudant Soto, pronto en Ceibo Ediciones




“Y entonces estaban ellas” es el testimonio de un grupo de mujeres heroicas que desde los primeros días de la matanza desatada en Chile a partir del 11 de septiembre de 1973 ESTUVIERON AHÍ. Estar ahí, expresión símbolo de que se hicieron cosas, de que se podía contar con ellas. Un sueño se rompió aquel ya lejano día martes, transformándose en la peor de las pesadillas, y estas mujeres, que habían logrado derrotar al miedo, estuvieron ahí por mucho tiempo, diecisiete años, y las que siguen vivas, todavía están ahí.
Un país que olvida vuelve a repetir su historia señala el epígrafe del libro y debido a esa razón nuestras autoras se han propuesto, a través de los años que corren tras la derrota de la dictadura, no dejar que Chile olvide. Y en estas páginas las tenemos recordando sus angustias ante la persecución, los allanamientos, tanta muerte, pero también entregándole al mundo, con alegre orgullo, una cuenta de todo lo que realizaron: conseguir alimentos y ropas para las familias más desprotegidas por la muerte, la desaparición o el exilio de sus miembros; lanzar panfletos explosivos en las calles de Santiago; editar y repartir entre la gente incisivos folletos como “La Hojita” y “Remolino”; arrojarles cabezas de pescado a esos corruptos jueces que rehusaban otorgar recursos de amparo a los detenidos; representar en casas vecinales breves obras de teatro que reflejaran aspectos de la situación chilena; cambiar el nombre de la calle 11 de septiembre por el de Nueva Providencia en operaciones relámpago; rendir homenaje a los generales democráticos asesinados por la dictadura; y otras acciones. Cumpliendo un destino, construyendo una gesta, ellas estuvieron ahí, bravas, seguras, haciendo estas cosas que ahora nos cuentan con el propósito de que nada se olvide.
Poli Délano












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